miércoles, septiembre 26, 2007

Inocencia..

....¿¿.Has querido volver atrás los pasos??..
quizá ya has dejado demasiado
de ti misma en el camino recorrido,
y continuas buscando a la persona
que quieres llene tu vida..
Vuelve a vivir,
siempre existe Tiempo,
sin cuestionamientos,
solo por vivir,
disfrutar el mundo
y sus simples detalles,
vuelve a SER, y no PARECER,
a la esencia,
a tu Centro, tu interior...
Observa la de ellos no Cambia,
es Sencilla,....
Simple por donde los mires...

...Nunca perdáis la inocencia ni la sonrisa,
Que este loco mundo no os contamine jamás.
Que si de mí depende que eso no suceda
Con mis estrellas haré vuestros sueños realidad....

5 comentarios:

SK dijo...

Cuando la voz del niño interior vence a la voz de mi serio ser actual logro disfrutar cada bello detalle de este hermoso mundo, pero la maquina del día a día silencia al niño interior y nos permite caer en el letargo y desencanto... debemos poner más atención a ese niño para que su voz sea nuestra guía, las cosas son más simple de lo que parecen.

Un abrazo

Emma dijo...

ser niño es lo más parecido a la perfección que alcanzamos, por eso está al principio, para saber que lo perdimos.

Milagros Sánchez dijo...

Bella reflexión en tus versos. Efectivamente no perdamos de vista nunca a ese niño o niña interior que tod@s llevamos dentro!!
¡Es lo único que nos dignifica y nos hace más humanos al mismo tiempo!

Besitos y cuídate! ;-)

krispo dijo...

Me recordó una canción que canta Cecilia Echeñique que se llama "siempre hay tiempo" (si, muchas veces la cantan en misa y esas cosas) pero me encanta, emociona hasta parar los pelos, es una linda letra y este un lindo texto...gracias por pasar por mi blog... estuve un poco desaparecida estos días (cosa extraña) pero ya estoy de vuelta, todo fué culpa de mi tesis...
Un beso
bye bye*

Mistress_blue dijo...

Volvería a ser una niña, sin que mis miedos vayan más allá de los que se encuentran debajo de la cama, que mis mentiras no vayan más allá de decirle a mi mamá que me comí todo el almuerzo, y que mi mirada no demuestre más que mi propia alma

Besos